“Como empezar a caminar con la vida y no en contra vida”

Por: Nadia Valentina Pérez Rodríguez

Mentora de la Academia de Sabiduría Universal

“La ignorancia de las leyes no sirve de excusa”. La vigencia del orden jurídico implica la exigencia de que nadie eluda el cumplimiento de la ley so pretexto de ignorarla”. Tomado del Código Civil Colombiano

¿Como identificar si no conoces o ignoras las Leyes?

Cuantas veces nos hemos encontrado, en profundos estados de frustración, porque no tenemos lo que queremos, y eso nos lleva a no valorar lo que tenemos, eso pasa en todas las esferas de la vida.

En cuantas ocasiones, no nos hemos visto queriendo tener una mejor casa donde vivir, y en la queja constante sobre el lugar donde habitamos, y repitiendo una y otra vez, “soló seré feliz cuando viva en una casa más grande o en una casa más bonita”.

O cuantas veces, nos hemos escuchado diciendo, “seré feliz cuando mi sueldo aumente”, o “cuando mi trabajo reconozca todo mi valor”, pero cuando el líder de nuestra organización nos pide que hagamos algo, somos los primeros en buscar excusas para no realizar las labores o las hacemos sintiendo que son una obligación y no parte de nuestra función.

 

En el ámbito de las relaciones, también, se les hará común encontrar personas, que soñaron y lucharon por tener una pareja, y ahora que están con ella, empieza la constante queja sobre su relación, sobre como ella o el “no era, lo que queríamos” y como todo mejoraría “si ella o el hicieran los cambios” que debo empezar, por hacer en mí mismo.

Es precisamente, ese estado de estar queriendo lo que no tenemos, donde podemos entender si estamos o no ignorando la ley, porque la vida nos da todo lo que necesitamos para ser felices y cuando no lo valoramos, nos lo quita, así de simple como suena.

Es en ese momento, donde pueden darse dos grandes cosas, la primera, es que nos cansemos de sufrir de estar luchando con la vida porque no nos da lo que queremos, o la segunda, que empecemos a reconocer que si eso que queremos no llega, es porque no lo necesitamos.

Por ello, para entrar en el flujo de la vida, empezar a cooperar con ella y aprender a generar resultados de satisfacción, es necesario reconocer cuáles son “las reglas del juego de la vida o las leyes que rigen el universo”. (Tomado de @Luis Eduardo Godman).

  1. ¿Empecemos por reconocer las Leyes?

En este proceso, de entrar en flujo con la vida, es importante que conozcas cuáles son las Siete Leyes Universales 3, que en términos jurídicos podríamos denominar “las leyes marco”, de las cuales se derivan todos procesos de manifestación, creación, funcionamiento y comprensión del universo, que también llamamos evolución, y que estas pueden ordenarse y bautizarse de acuerdo con la función que cumplen.

 

Ley del Amor: “El Amor es el origen de todo cuanto sucede, y su comprensión libera de todo suceso. La creación del Universo responde a un propósito de Amor”.

Ley de la Manifestación: “La Ley de la Manifestación permite que lo preexistente o inmanifestado se manifieste en todo lo creado, desde lo más sutil hasta lo más denso”.

Ley de la Polaridad: “maneja la interacción de los principios masculinos y femeninos del Universo, desde la creación divina hasta lo más profundo de la materia, pasando por todos los niveles espirituales, humanos, animales, vegetales, minerales y atómicos del Universo”.

Ley de la Evolución: “que media entre las Leyes superiores y las inferiores, se expresa mediante estos postulados, entre otros, solo la experiencia permite conocer plenamente la Verdad, el ser humano solo se enfrenta a situaciones que tiene que comprender y trascender”.

La Ley de la Correspondencia: “Siempre se tendrá lo necesario para el propio crecimiento (pero no necesariamente lo que se quiere tener)”.

La Ley de la Armonía: “La Ley de la Armonía es la integración de las partes en un todo, y del todo en un conjunto superior. Sus postulados son, entre otros, el ejemplo es el mejor maestro y todo lo que emites reacciona y vuelve”.

La Ley de la Naturaleza: “Sus postulados son, todos los seres vivos necesitan los bienes adecuados para su supervivencia y Todos los seres vivos tienen su función específica”.

Este paso del reconocimiento de las leyes es fundamental, porque nos va a permitir saber, si estamos inocentes frente a las leyes, porque no las conocemos, o si estamos ignorando la ley, porque creemos que sabemos la función de cada una, pero nos encontramos en constantes bloqueos y muy pocos resultados de satisfacción, o si estamos en el estado de sabiduría donde además de conocer las leyes, fluimos con ellas. Este es fácil de identificar, porque se ve en nuestros resultados en la salud, en las relaciones, en la adaptación al medio y en los recursos.

  1. Abriendo la puerta al flujo de la vida

 

El reconocimiento de las 7 leyes que rigen el universo, o leyes marco en términos legales, nos abre la puerta a una dimensión distinta en la que podemos empezar a enfrentar de mejor manera las dificultades de la vida, siguiendo el orden establecido, contando con herramientas claras para dejar de culparnos por las experiencias propias o las ajenas, ya que entendemos que todas las experiencias y situaciones que se nos presentan en el día a día, son necesarias para nuestro proceso evolutivo.

Y así como pasa con las Leyes marco, para poner en práctica, las leyes del universo, contamos con unas leyes menores, que podemos asimilar a los decretos, que se constituyen en herramientas prácticas, para entrar en flujo con la vida.

De acuerdo con lo anterior, tenemos:

Ley de Advertencia, “que nos previene de sobre aquello que no corresponde vivir.” El propósito de esta Ley es aprender, con el menor grado de sufrimiento, y así evitar sufrimientos innecesarios”.

Ley del Dos, “Oportunidad de preguntar (actuar) a la vida respecto a las correspondencias. Código binario de referencia, para saber si está en ley o no. Al fluir es Sí, al no fluir es No”.

Ley del Tres, “Permite tener un uso racional de la energía vital”

Ley de Vasos Comunicantes, “Maneja la pérdida o la toma de energía. Sugiere una cuidadosa selección de las relaciones, negocios, vivienda, trabajo, lugares que se frecuentan y pensamientos que se admiten, para mantener un alto nivel de energía vital.”

Ley de Causa y Efecto, “Opera a través de una relación directa con las leyes pensamiento, la afinidad y la correspondencia. Todo lo que se haga a los demás, se devolverá multiplicado. También llamada la ley del Bumerang. Todo lo que se emite, acciona y retorna”.

Ley de Saturación, “Inicia en el momento, en el que madura la mente, para recibir nueva información, una vez verifica que la lucha y el sufrimiento, ya son inútiles”.

Ley de Afinidad, “Es aquella que hace relación, a que empieces a pensar cosas de satisfacción y de amor hacia las personas y la vida, creando una afinidad con experiencias que cada vez son más amorosas, armónicas y satisfactorias.”

Ley de Generación, “Existe en dos sentidos, tanto en el positivo, como en el negativo. Todo lo que sucede interna y externamente, ha sido generado por uno mismo.”

Ley de Compensación, “Interacción de bienes y servicios y de la ayuda material. Relación por un sano y mutuo interés, para complementar y obtener un beneficio común Equilibrio entre el dar y el recibir.”

  1. Empezando a tener resultados diferentes y satisfactorios

 

Poniendo en práctica este marco normativo del universo, podemos empezar elevar la capacidad de comprender las señales que la vida nos presenta día a día para, para dejar de luchar contra ella.

Entendiendo que el universo tiene un orden perfecto que está centrado en que “El Amor es el origen de todo cuanto sucede, y su comprensión libera de todo suceso y que la creación del Universo responde a un propósito de Amor”.

Podemos empezar a aprender a tener resultados de satisfacción y a empezar a disfrutar este camino de evolución, para llegar a ser exitoso a partir de elevar nuestra capacidad de tener lo necesario, para ser felices con lo que tenemos.

Te ofrezco mi experiencia y mis nuevos resultados, para acompañarte en este proceso de empezar a fluir con la vida, y no contra vida.

Con toda la disposición para ti: Nadia Valentina Pérez Rodríguez